La niña boliviana volvió a brillar en los tatamis al coronarse Bicampeona del Campeonato Brasileiro de Jiu‑Jitsu Crianças 2026, organizado por la CBJJ, la federación más prestigiosa del planeta. Con apenas 10 años, la cruceña se subió al podio en São Paulo con kimono negro, medallas al cuello y la bandera roja, amarilla y verde en alto, demostrando que Bolivia también puede dominar en la cuna del jiu‑jitsu.
Enfrentando a rivales brasileñas de academias reconocidas, Francielly impuso un estilo agresivo y técnico, ganando todos sus combates y asegurando el oro sin discusión. Su consagración en Brasil se suma a un palmarés que ya incluye tres títulos europeos consecutivos y más de 30 coronas internacionales, consolidándola como la número 1 del mundo en jiu‑jitsu infantil.
La imagen del podio resume un momento histórico: una niña boliviana conquistando el campeonato brasileño y enviando un mensaje poderoso al deporte mundial — la bandera de Bolivia también puede flamear en lo más alto del jiu‑jitsu internacional.



